
Ruta Chihuahua
Las necesidades de nuestro territorio son vastas, y es responsabilidad de un gobierno categorizar y priorizar aquello que es verdaderamente importante, sobre todo en los momentos en los que hay que decidir entre lo que es correcto y lo que es conveniente.
Lamentablemente, en los últimos años, una lógica clientelar se ha instalado en la dinámica política de nuestro país. Las necesidades de las comunidades, poco a poco, han sido desplazadas para dar paso a decisiones tomadas en función de aquello que será electoralmente más redituable. Esta situación cobra mayor gravedad cuando esa lógica deja en el olvido demandas sociales muy concretas, como lo es tener agua potable en los hogares, una red de drenaje o luz eléctrica.
Frente a estas situaciones, los tomadores de decisiones debemos recordar la razón de nuestro servicio. El compromiso gubernamental debe trascender la responsabilidad meramente institucional para convertirse en un llamado ético para con las personas que depositaron su confianza en nosotros y en el proyecto político que representamos.
Por ello, en Chihuahua nos hemos concentrado en dar respuesta y evitar el dolor que puede ser evitado. Desde distintos frentes, de manera organizada y con paso firme, le hemos ganado terreno a la necesidad con programas como NutriChihuahua y MediChihuahua, que responden a lo más indispensable: alimento y salud. También hemos dedicado esfuerzos sin precedentes para construir y mejorar obra hídrica, de forma que cada vez más familias chihuahuenses tengan agua potable y drenaje en sus hogares.
Y además, como una carrera de largo aliento, nos mantenemos enfocados en construir un estado cada vez más seguro y pacífico, respaldado en tecnología y profesionalización policiaca. Durante 5 años preparamos el terreno para el desarrollo. Ordenamos finanzas, respondimos a lo prioritario, desplegamos programas integrales, planificamos proyectos, comenzamos obras, y ahora compartimos con la ciudadanía los frutos de una ruta de trabajo bien planeada y ejecutada.
Cada una de estas acciones son evidencia de que, frente a un panorama nacional cada vez más desesperanzador, sí es posible construir un gobierno organizado, de resultados, cercano y receptivo con la comunidad. Es desde esta visión de cercanía que hace unos días una servidora, en compañía de representantes de Gobierno del Estado, realizamos una intensa gira por diferentes municipios: la “Ruta Chihuahua”.
Esta ruta tuvo tres objetivos principales: anunciar y entregar nuevos proyectos de infraestructura municipales, acercar servicios esenciales del Gobierno estatal, y recibir de la ciudadanía esa sana retroalimentación que todo gobierno necesita. Realizamos visitas a Madera, Temósachic, Bachíniva, Bocoyna, Cuauhtémoc, Julimes, Meoqui, Delicias y Saucillo. Nuestra agenda se concentró en brindar respuestas concretas a las necesidades locales.
Un claro ejemplo lo encontramos en Delicias, donde realizamos una visita a su Hospital Regional para supervisar los avances de obra de la ampliación y remodelación del inmueble, a fin de ofrecer un mejor servicio a los pacientes. En otros municipios, realizamos recorridos para tener un trato cercano, que nos permitiera conocer el estado actual de los servicios que brinda el gobierno del Estado.
Por ejemplo, en el pueblo mágico de Creel realizamos una visita al Centro de Recuperación Nutricional y Albergue Materno (CERENAM) para revisar instalaciones, platicar con las mujeres que actualmente son atendidas y entregar distintos aparatos de movilidad a quienes lo necesitan. En un balance de esta gira, reafirmamos que el trabajo realizado se traduce en mejores condiciones para los chihuahuenses.
Sea una calle pavimentada, una plaza cívica remodelada, una ampliación a un hospital o el anuncio de una nueva obra deportiva, la ciudadanía constata que sus peticiones han sido escuchadas. Porque cada obra fue pensada de manera específica para las necesidades que conocimos gracias a la escucha y al encuentro con la gente. Y así como en estos municipios, Gobierno del Estado seguirá llevando buenas noticias a todos los rincones de Chihuahua.
Es tiempo de cosechar la siembra, y constatar con hechos que cuando hay voluntad, planificación de trabajo y compromiso de servir, un gobierno sí puede entregar resultados que dignifican la vida. También comprendemos que aún queda mucho por hacer. Sabemos que podemos y debemos hacer más. Esto es fácil de olvidar, sobre todo en esta última etapa del gobierno.
Por la naturaleza de los tiempos que se avecinan, las distracciones se multiplican. Aquí radica otra virtud de actos de cercanía y escucha como la Ruta Chihuahua: nos ayudan a mantener el rumbo fijo y recordar lo que es verdaderamente importante, esto es, los chihuahuenses y su prosperidad. A un año de concluir nuestra administración, podemos decir que lo mejor está por venir. Chihuahua cuenta conmigo.