Esta semana regresaron a clases más de 660 mil estudiantes de nivel básico en nuestro Estado. Con ello se abre un nuevo tiempo: de mochilas nuevas, de horarios que se reacomodan en cada casa, de nervios y de ilusiones que se repiten cada agosto y que, sin embargo, nunca dejan de conmovernos. Tuve el honor de acompañar a una escuela primaria en este primer día y desearles, de viva voz, el mayor de los éxitos. Verlas y verlos entrar por la puerta, tomados de la mano de sus padres o ya con el paso decidido de quien empieza a andar solo, me recordó por qué este tema ocupa un lugar central en este Gobierno del Estado.